Una galleta que, nutricionalmente, es un tesoro. Además su sabor no te dejará indiferente y, como casi todas nuestras galletas, se preparan fácil y rápidamente.
En esta receta quitamos grasas saturadas de mantequillas usando aceite de oliva y tahini haciendo que, junto a los ácidos grasos que nos aporta la quinoa y las nueces, tengamos unas galletas ricas en omega-3, omega- 6 y omega-9 siendo muy cardiosaludable. Contienen un poco de colesterol que aporta el huevo, pero teniendo en cuenta que salen entre 24-36 galletas, no es mucha la cantidad que tomamos. Además, si queréis prescindir del huevo por este motivo o porque seáis alérgicos o veganos, podéis probar con el «huevo de lino» que hemos usado en otras recetas y que da buenos resultados. Así, además enriqueceríais las galletas más en omega-3.
Destacamos también el aporte de fibra y de multitud de vitaminas, minerales y antioxidante queriendo dar importancia al aporte de calcio de estas galletas sin contener leche. Esto es debido al contenido de sésamo de estas galletas.
El aporte proteico es alto al usar la quinoa diferenciándose de otras galletas elaboradas sólo con cereales. Además es una receta libre de gluten siendo apta para intolerantes y celíacos (recordad revisad vuestros ingredientes por si contienen trazas que un celíaco no puede tomar)
El azúcar que usamos es no refinado. También podríamos usar azúcar de coco u otro endulzante. Si lo elaboramos con azúcar de abedul, por ejemplo, sería más apto para diabéticos (siempre que el chocolate que uséis también sea apto para diabéticos) pero con precaución ya que el arroz no es el mejor cereal para ellos.
Al no contener lácteos es una receta también apropiada para alérgicos a la proteína de la leche o intolerantes a la lactosa
Los intolerantes a la fructosa deberían tolerarla bien pero los alérgicos al sésamo y a los frutos secos no deben tomar estas galletas.









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