Acordaros que tenemos la avena y el fonio, por un lado, la avena muy introducida en nuestra dieta y con ventajas nutricionales muy conocidas. Por otro lado el fonio que es un gran desconocido. El fonio es el cereal de menor tamaño conocido y de gran sabor, muy usado en el continente africano. A nivel nutricional se podría asemejar al mijo al ser rico en aminoácidos azufrados y ausente de gluten.
Ambos cereales aportan hidratos de carbono de absorción lenta que, junto al alto contenido en fibra, aporta gran sensación de saciedad que ayuda a pasar la mañana sin sensación de hambre. El aporte graso de los cereales es bajo y el de vitaminas y minerales es alto.
Como parte grasa usamos el aceite de coco virgen. Este aceite es una grasa saturada de cadena corta que, tomado con moderación, no aumenta los niveles de colesterol en sangre. Esto es debido a que, al ser ácidos grasos de cadena corta, se queman rápidamente y, además aceleran el funcionamiento de nuestro metabolismo siendo incluso útiles para dietas de deportistas o dietas de adelgazamiento.
Como bebida vegetal recomiendo combinarlo con bebida de soja por aquello de completar la proteína de los cereales con legumbres (os recordamos el post de combinar la proteína vegetal y cereales, para que podáis tener mas información)
Es una receta vegana, libre de leche y huevo y, por tanto, apta para alérgicos e intolerantes a estos ingredientes o a la lactosa. Tampoco contiene frutos secos y el contenido en gluten es bajo, de hecho s puede realizar con copos de avena libres de gluten. Los diabéticos pueden endulzarla con azúcar de abedul o estevia que es más apropiada para ellos y los intolerantes a la fructosa pueden usar azúcar de caña que la toleraran mejor. Recordad siempre revisad el etiquetado de todos los ingredientes que uséis por si tienen trazas que no podáis tomar.








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