Estas galletas, además de estar riquísimas de sabor, son fáciles de preparar y válidas para muchos intolerantes ya que no contienen huevo, ni leche, ni frutos secos, ni gluten… Los veganos y vegetarianos tienen una gran opción con estas galletas al ser 100% origen vegetal. Recordad siempre que hay que mirar la lista de ingredientes de todos los productos que usemos por si contienen trazas que no toleremos.
Los intolerantes a la fructosa deberían cambiar el sirope de ágave por una mezcla de azúcar de caña con un poco de agua (40g azúcar de caña y 10ml agua) para poder tolerarlo mejor. Si no cohesiona bien, añadir un huevo.
Los diabéticos pueden endulzar con estevia en polvo o azúcar de abedul y usar la harina de arroz integral. Aún así tomar con precaución ya que el arroz tiene un índice glucémico medio. Es probable que necesiten usar un huevo para ligar mejor la mezcla.
A nivel nutricional, con el coco usamos grasas saturadas, pero del aceite de coco virgen BIO que se caracteriza por ser ácidos grasos de cadena corta que se queman rápidamente en nuestro metabolismo además de tener la capacidad de acelerarlo un poco. El aceite de coco virgen no se considera perjudicial siempre que se tome con moderación.
Es una receta cargada de fibra y con gran capacidad saciente. Además no son galletas muy calóricas pudiendo usarse en dietas de adelgazamiento con moderación. Teniendo en cuenta que con las cantidades que decimos en esta receta salgan 12 galletas, cada una aportarían unas 98 Kcal siendo ideal para acompañar con una infusión en medias mañanas o meriendas por su alta capacidad saciante.
El chocolate que uso es chocolate elaborado con cacao crudo que le aporta todas las ventajas del cacao.









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