Esta crema fría de zanahoria es ideal para tomar en verano. En ella encontramos muchas ventajas nutricionales:
- Alto aporte de antioxidantes del tipo betacaroteno y vitamina C que provienen de la zanahoria y del tomate. Al cocer las zanahorias, y usar su zumo, favorecemos la absorción de los betacarotenos y con los tomates en crudo aumentamos la dosis de vitamina C. Esta combinación protege la piel de las radiaciones solares, refuerza el sistema inmunitario, preserva la visión… La cúrcuma y la pimienta, añadidas conjuntamente, potencia aún más el efecto antioxidante de esta receta convirtiéndola en un antiaging generalizado.
- Las almendras y el aceite de oliva aportan esa grasa cardiosaludable que ayuda a controlar los niveles de colesterol en sangre. A esto también ayuda el aporte de fibra.
- El uso del jengibre le da un toque picantito y una buena digestibilidad a la receta.
Esta receta es 100% BIO y 100% vegana. No contiene leche ni huevo siendo apta para intolerantes a la lactosa y alérgicos al huevo y a la proteína de leche de vaca. Tampoco contiene gluten siendo apta para celíacos e intolerantes. Para los diabéticos no es la receta más recomendable al igual que para los intolerantes a la fructosa que deben tomarlo con precaución.
Es muy recomendable para dietas de adelgazamiento al ser muy baja en calorías ya que sólo aporta 72Kcal/100g.









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