Como te decíamos esta receta de bizcocho es una adaptación de la clásica y riquísima Tarta de Santiago. El gran cambio que hemos realizado es cambiar el endulzante de la tarta optando por endulzarlo con frutas secas, en este caso con ciruelas. El resultado es un bizcocho algo mas oscuro que el clásico pero muy rico y, sobre todo, más saludable.
La gran baza de esta mezcla es que es apta para diabéticos tipo II o personas en situación de prediabetes ya que tiene un índice glucémico bajo. Las ciruelas pasas tienen un IG de 40 que se considera medio pero al mezclarlo con la grasa y fibra de la almendra y la proteína del huevo hace que la mezcla tenga un IG menor.
Otro dato importante es que es una receta sin gluten. Es importante para los celíacos buscar que los ingredientes estén certificados como libres de trazas.
Tampoco contiene lácteos por lo que es ideal también para alérgicos o intolerantes a la proteína de la leche o a la lactosa.
Su contenido en grasa es alto pero es grasa cardiosaludable procedente de la almendra, fundamentalmente omega-3 y omega-6. También contiene colesterol procedente de los huevos pero, en esta receta no es sustituible.
Las almendras también aportan bastante fibra, vitaminas del grupo B, vitamina A, carotenoides y muchos minerales como zinc, selenio, calcio, hierro, magnesio…
Los intolerantes a la fructosa pueden no tolerarlo bien por las ciruelas al igual que no estaría indicado para alérgicos a los frutos secos.









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