Esta receta es una adaptación del clásico arroz con leche pero apto para veganos, intolerantes a la lactosa o alérgicos a la proteína de la leche.
Lo he preparado con leche de soja porque el arroz con leche clásico es un plato que aporta una proteína completa y, al prepararla con leche de soja, esto sigue siendo así ya que combinamos cereal con legumbre obteniendo una proteína completa de alto valor biológico.
En otra entrada podréis ver una receta similar de quinoa con leche de almendras. En ese caso usé leche de almendras porque la proteína de la quinoa ya era completa y buscaba más el sabor que mejorar los valores nutricionales como en este caso.
Por otro lado, siempre es aconsejable, cualquier bebida vegetal, tomarla enriquecida en calcio.
El arroz lo usé semi-integral porque tiene un tiempo de cocción similar al arroz blanco y la textura final también es parecida pero, con éste, introducimos más fibra, vitaminas y minerales.
Como endulzante escogí el azúcar panela pero se puede usar otro tipo de azúcar como el azúcar de coco o abedul o, incluso stevia. No uséis edulcorantes como sacarina que no resisten el calor de la cocción y os acabaría amargando el resultado. Si lo preparáis para un diabético, no sólo tenéis que tener en cuenta que debéis elegir un edulcorante adecuado para ellos como el azúcar de abedul o la stevia sino que, además, debéis buscar una leche de soja que no contenga azúcares como fructosa ya que muchas bebidas vegetales se les añaden endulzantes para mejorar su sabor y éstos no son apropiados para diabéticos o para intolerantes a la fructosa.
También es una receta sin huevo, sin gluten y sin frutos secos pero recordad revisar las etiquetas de todos los ingredientes que utilicéis por si contienen trazas que no podáis tomar.








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