Esta es una adaptación de la receta clásica de ajoblanco donde mezclamos semillas de chía y lino para conseguir aportes altos de nutrientes muy importantes como ácidos grasos omega-3 y también de omega-6 y omega-9 consiguiendo una receta muy cardiosaludable.
La receta, en su conjunto también aporta calcio, fibra, vitaminas y muchos antioxidantes siendo una gran receta para comer fresquitos en verano y alimentarnos bien.
Esta es una receta totalmente vegana, sin huevo y sin leche apta para alérgicos o intolerantes al huevo, la leche o la lactosa. Al contener almendras no pueden tomarlo alérgicos a los frutos secos. También contiene gluten no siendo aptos para celíacos. Los diabéticos no deberían tener problemas pero sería mejor para ellos usar un pan integral de espelta, centeno o kamut. Los intolerantes a la fructosa deberían tolerarlo bien, prescindir de las pasas es una opción para aumentar la tolerabilidad de la receta.









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