La recomendación de suplementar ciertos nutrientes durante el embarazo surge del aumento en el requerimiento de ciertos nutrientes durante el mismo.
Esto no excluye que la embarazada pueda descuidar su alimentación ya que es la base para un embarazo y post-parto saludables.
La alimentación debe basarse en alimentos fresco evitando el consumo de alimentos crudos o poco cocinados, embutidos curados, fermentados lácteos de leche cruda, pescados con alto contenido en mercurio, frutas o verduras sin una correcta higienización además del alcohol, la cafeína y algunas infusiones.
En el mercado podéis encontrar diferentes productos dirigidos a la suplementación en fase preconcepcional, durante el embarazo y durante la lactancia y es que, muchos de los nutrientes que aumentan sus necesidades durante el embarazo, ya es recomendable incluirlos, en la suplementación diaria, durante la búsqueda del mismo.
Los ingredientes que debes buscar en esos complementos son:
- Ácido fólico: necesario en grandes cantidades desde el periodo preconcepcional ya que está implicado en la calidad de los gametos como en el correcto desarrollo del tubo neural. Es importante que el suplemento elegido incluya folatos en forma metilada (forma activa del folato) como Metafolin® o Quatrefolic®. Dosis recomendada 400-800μg/día
- Yodo: fundamental para el correcto desarrollo y funcionalidad del tiroides del feto durante la gestación que influye en el desarrollo del sistema nervioso. Dosis recomendada 200μg/día.
- Vitamina B12: Esencial para el desarrollo del sistema nervioso y el desarrollo cognitivo, así como para evitar anemias en la mamá gestante. También es recomendable tomarla en forma metilada, metilcobalamina, que es la forma activa. Dosis recomendada: 4,5μg/día.
- Hierro: Las necesidades de hierro aumentan en el segundo y tercer trimestre del embarazo recomendándose una suplementación de unos 30mg/día para prevenir anemias en este periodo. Para mejorar la tolerancia digestiva del mismo y mejorar su absorción se recomiendan formas liposomadas, queladas o sales de alta solubilidad como Hierro sucrosomado®o Lipofer® o incluir otros ingredientes como prebióticos (FOS) o probióticos (L.plantarum 299V) que equilibran el ecosistema microbiano.
- Vitamina D: Buenos niveles de vitamina D mejoran la fertilidad y reducen el riesgo de preeclampsia en la mujer o bajo peso al nacer del bebé. Se recomienda 600-2000UI/día
- DHA: Omega-3 esencial para el desarrollo neurológico del bebé siendo necesario en embarazo y lactancia. En mujer en búsqueda de embarazo se ha visto que aumenta su fertilidad y durante el embarazo reduce el riesgo de parto pretérmino y depresión post-parto o desequilibrios metabólicos. Se recomienda buscar DHA con sello que garantice la no presencia de metales pesados y, si proviene de algas, que ese aceite concreto esté autorizado por la EFSA para su consumo por embarazadas. Durante el primer trimestre se recomienda el consumo de 250-300mg/día y en tercer trimestre y postparto 500-1000mg/día.
- Probióticos: cuidar el microbioma oral, intestinal y urogenital antes, durante y después del embarazo se hace cada día más esencial para el cuidado del bebé y de la mamá. Ya existen en el mercado, productos comercializados para suplementación de la mujer durante la búsqueda de embarazo, embarazo y lactancia que incluyen diferentes cepas de Lactobacillus y bifidobacterias fundamentalmente.
Este tema, sin duda, merece otro artículo aparte .






