Mi niño no come ¿Qué me das para su alimentación?

Un niño malcomedor es un problema: consejos para conseguir que tu hijo coma y algunos suplementos alimenticios y dietéticos (si hace falta). ¡Te ayudamos!

Mi niño no come ¿Qué me das para su alimentación?

Un niño malcomedor es aquel que: come poca cantidad, come poca variedad de alimentos, no quieren probar alimentos nuevos, come lento, tiene poco interés por la comida, evitan comer o tienen comportamientos fuera de lo normal para reclamar atención y conseguir deseos como  TV, juguetes, otra comida…

Ser malcomedor tiene consecuencias como: pérdida de peso, falta de nutrientes, alteraciones en el comportamiento, retraso del crecimiento, poca energía, inmunidad disminuída, menor desarrollo intelectual, mayor predisposición a presentar alteraciones del conducta alimentaria, tendencia a la obesidad…

Causas para “Mi niño no me come”

Un niño malcomedor encuentra los siguientes problemas: Dificultades fisiológicas (dificultad para tragar, masticar…), alta sensibilidad a olores, sabores, colores, texturas o a comida difícil de masticar, hábitos nutricionales inadecuados de los padres, hábitos incorrectos de los padres al estimular al niño en su alimentación, traumas infantiles, miedos…

Kerzner los clasificó de la siguiente forma:

  • Muy selectivo: Crear interés sin forzar. Comidas atractivas, hacerle partícipe de la elaboración…
  • Falsa falta de apetito: Formación a los padres sobre hábitos alimentarios.
  • Poco apetito por patología base: tratamiento y come normal
  • Poco apetito y muy activo: Evitar la ansiedad de los padres, 5 comidas, sin distracciones, de 30min.
  • Fobia a alimentos: Alimentar cuando está relajado, cambiar instrumento. No obligar.
  • Poco apetito en un niño apático: Crear ambiente agradable en la comida.

Pautas de corrección:

Para corregir el problema, la mayoría de las veces pueden intentarse las siguientes cuestiones:

  • Plantear la comida en un sitio tranquilo, a una hora fija, en familia, sin distracciones y que no tarde más de 30-45 minutos. Evitar que juegue con la comida o hable en exceso
  • Incluir nuevos alimentos, con paciencia (hasta 15 veces), sin obligar pero sin dar alternativas. El truco es que pruebe un poco y elogiar el logro de haberlo probado
  • Combinar alimentos nuevos con alimentos que ya conocen. El comedor escolar es bueno para conseguir variar su alimentación ya que su comportamiento es distinto en el cole y en casa
  • Promover una alimentación independiente (cuando esté en esa edad)
  • Poner raciones adecuadas para su edad
  • Dejar que el niño colabore en la preparación de la comida para que toque y experimente
  • Limitar el consumo de calorías líquidas (zumos, refrescos, leche…) siempre que el niño pretenda basar en eso su alimentación
  • Preparar una comida atractiva
  • No ofrecer postre como recompensa. La comida nunca debe ser premio o castigo
  • No castigar por no comer y elogiar cuando lo hace bien
  • Plantear 5 comidas y no picar entre horas (sólo agua)

Método “Time-out”

Ante el mal comportamiento en la mesa:

  • Un único aviso firme para que cese en su mal comportamiento
  • Calma: Si no cesa sacar al niño de la mesa y llevarlo a un sitio tranquilo y seguro y fuera de la vista del cuidador y dejarlo para que se calme. Explicarle que no es un castigo.
  • Reflexión: “se lo difícil que es para ti calmarte y lo has conseguido solo por eso estoy muy orgulloso y quiero que pienses que has podido hacer mal”. Duración: una vez calmado tantos minutos como años tenga.
  • Corrección: pedir que corrija su comportamiento: “enseña a mamá que bien te sientas”
  • Repetirlo las veces que sea necesario.

Suplementos dietéticos

Se dan a partir de 2 años (algunos desde 1 año, si fuese necesario). Hay que valorar cada caso para elegir el producto correcto.

  • Falta de apetito puntual o niños malcomedores: vamos a conseguir un estado nutricional mejor mientras actuamos en la educación alimentaria.
  • Bajo peso o percentil
  • Hiperactividad tratada con metilfenidato disminuye el apetito.
  • Enfermedad o convalecencia (respiratoria, intestinal, estomatitis aftosa…)
  • Ortodoncias o extracciones dentales
  • Especialmente en etapas de crecimiento rápido, pubertad, elevada actividad física o intelectual o astenia primaveral.

Mi niño no come ¿Hay algún producto para ayudarle?

Con proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Se deben dar después de la comida, nunca sustituyen a una comida o plantearse como parte del desayuno, merienda o media mañana.

  • Meritene Junior sobres: Mayor carga de proteína, sabor chocolate, fresa o vainilla. Se toman diluyendo 1 sobre o medio (según la edad) en un vaso de leche entera (si se toma caliente no sobrepasar los 35ºC). No contiene gluten, ni huevo, ni pescado, ni frutos secos.
    • 1-5 años: ½ sobre al día
    • 5-9 años: 1 sobre al día
    • >9 años: 1 ó 2 sobres al día
  • Meritene Junior Energy: Batidos preparados indicados para niños a partir de 4-5 años al tener mayor carga de proteína
  • Meritene barritas: para tomar en desayuno y merienda con cereales, chocolate nestle, vitaminas B, C y E y energía suficiente para los que no paran. Desde 3 años: 1 ó 2 barritas al día. Ideal en épocas de exámenes, actividades extraescolares y práctica de deporte.
  • Pediasure polvo: Tiene probióticos y prebióticos. Mayor variedad de vitaminas y minerales pero en menor cantidad. Sabor chocolate, fresa y vainilla. Preparado para disolver en agua (5 cacitos en 190ml de agua), también se puede disolver en leche (3 cacitos en 190ml de leche) pero se disuleve peor. Si se toma caliente no superar los 35ºC. Sin gluten, sin huevo, sin pescado, sin frutos secos, sin lactosa (siempre que no se disuelva en leche) pero si lleva proteínas de leche. Recomiendan un tratamiento mínimo de 3 meses
    • 1-4 años: 1-2 vasos/día
    • 5-10 años: 2-3 vasos/día
  • Pediasure drink: Batidos preparados con las mismas características que el polvo
  • Antihistamínicos en solución: Sirven para aumentar el apetito de los niños. Están en desuso porque: es un medicamento y tiene efectos secundarios como la somnolencia, no aporta nutrientes al niño, no modifica conducta.
  • Vitaminas y jaleas: En el mejor de los casos se toman desde los 2 años (otras desde 3,4 o 6 años) Sólo aportan vitaminas y minerales, ningún macronutriente (proteínas, hidratos de carbono y lípidos) por lo que no mejoran el estado nutricional del niño malcomedor. Algunos llevan quina para estimular el apetito. Hay que valorar en qué situación está el niño y ver si estos preparados remedian o no su estado. Esta sería la solución más natural junto con la reeducación.

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2 Comentarios

Isabel

Compré uno de esos productos de jalea real con quina, pero después oí que los productos para despertar el apetito retrasan el crecimiento. Q hay de cierto en eso? Es inofensivo el producto o no?

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