Hígado graso: consejos y alimentación para combatirlo naturalmente

¿Te han diagnosticado hígado graso? ¡Fuera miedos! Es la enfermedad hepática más frecuente. Te contamos como hacerle frente de manera natural. ¡A por ella!

Hígado graso, cómo combatirlo de manera natural: consejos y alimentación

Padecer hígado graso es común, de hecho, es la enfermedad hepática más frecuente, tanto, que se calcula que una de cada cuatro personas la padecen y, debido a nuestros hábitos de vida, esta cifra irá en aumento. En este post te contamos cómo mejorar tu hígado de manera natural.

El hígado se encarga de procesar los nutrientes ingeridos, en ocasiones y debido a diversos factores, se puede producir la acumulación de grasa en este órgano, es lo que se conoce como hígado graso.  El tratamiento médico va dirigido a procurar que la enfermedad no avance eliminando los factores de riesgo para evitar inflamación o fibrosis. Es decir, el tratamiento médico está diseñado para la prevención de enfermedades hepáticas más graves como puede ser una inflamación, una fibrosis o una cirrosis. Hay estudios con medicamentos para tratar el hígado graso aunque actualmente el pilar principal es la prevención de la enfermedad, de ahí que cuidar los hábitos de vida y la alimentación sea primordial.

Es importante controlar la obesidad, la diabetes y tratar los niveles elevados de colesterol. ¿Qué podemos hacer de forma natural para cuidar nuestro hígado? ¿Qué alimentos son buenos para el hígado? ¿Cómo podemos protegerlo con productos ecológicos? Respondemos todas estas preguntas y te contamos todo lo que debes saber sobre el hígado graso en el siguiente artículo.

¿Qué es el hígado graso?

El hígado, es el órgano más grande del cuerpo humano, su función es la de digerir alimentos, almacenar energía y eliminar toxinas. En ocasiones, el funcionamiento del hígado no es perfecto y produce un acumulo o estancamiento de grasa dentro de sus células, en concreto, la acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas (hepatocitos). Esta acumulación es lo que se conoce como enfermedad del hígado graso, hígado adiposo o esteatosis hepática.

Se distinguen principalmente dos tipos:

  • Enfermedad del hígado graso no alcohólico.

Como su propio nombre indica es la acumulación de grasa en el hígado que no está relacionada con el consumo abusivo de alcohol sino que puede deberse a otros factores como la obesidad, la resistencia a la insulina o los niveles altos de colesterol o triglicéridos.

Dentro de la enfermedad del hígado graso no alcohólico se distinguen dos niveles de afección de la misma: el hígado graso simple, que presenta poca o nula inflamación en las células y la esteatosis hepática no alcohólica en la que si existe inflamación. Esta inflamación puede derivar en fibrosis o cirrosis.

La fibrosis hepática causa una disminución del flujo sanguíneo a través del hígado y una acumulación de tejido cicatricial. La cirrosis es una enfermedad crónica e irreversible que se origina a causa de la destrucción de las células hepáticas y produce un aumento del tejido nodular y fibroso en este órgano.

  • Enfermedad del hígado graso por alcohol

La enfermedad del hígado graso causada por el alcohol se llama esteatosis hepática alcohólica. El hígado es capaz de descomponer la mayor parte del alcohol que ingerimos de manera que puede ser eliminado por el cuerpo, pero el proceso de descomposición puede generar sustancias. Estas sustancias pueden dañar las células del hígado, provocar inflamación y debilitar las defensas naturales del cuerpo. Por tanto, cuanto más alcohol se bebe, más se daña nuestro hígado.

La enfermedad del hígado graso por alcohol es la primera etapa de la enfermedad de hepatopatía alcohólica. No reducir o eliminar el consumo de alcohol puede derivar en las siguientes etapas, la hepatitis alcohólica y cirrosis.

Síntomas del hígado graso

Las personas con hígado graso pueden sentirse cansadas o tener un malestar abdominal leve, pero por lo demás pueden no desarrollar los síntomas. De hecho, es posible que no te des cuenta de que tienes el hígado graso, por lo que es importante visitar al médico si detectas alguno de estos síntomas:

  • Fatiga y debilidad
  • Dolor leve o sensación de pesadez en el área abdominal derecha o central
  • Niveles elevados de enzimas hepáticas
  • Niveles elevados de insulina
  • Niveles elevados de triglicéridos

Si la enfermedad del hígado graso progresa se pueden desarrollar los siguientes síntomas:

  • Pérdida del apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal
  • Ojos y piel de color amarillento

Para realizar un diagnóstico en firme es necesario realizar una biopsia hepática que determinará las causas y el alcance de la enfermedad. Desde Farmacia.bio te recomendamos visitar periódicamente a tu médico de confianza y realizar las analíticas pertinentes, para así, evitar el avance y la evolución de la enfermedad y la necesidad de un tratamiento farmacológico.

¿Qué personas son más propensas a padecerla?

El hígado graso es más frecuente en las personas que ya tienen ciertos problemas médicos, como puede ser la obesidad o enfermedades asociadas a esta como la diabetes tipo 2 o bien presentan niveles altos de grasas en la sangre (triglicéridos y colesterol).

Por edades, el hígado graso puede afectar a personas de cualquier edad, incluso a niños, aunque es más probable que se presente a medida que las personas envejecen.

Un estudio reciente liderado por Jesús de la Osada*, llevado a cabo en modelo animal ha descubierto que el hígado graso es diferente en ambos sexos. El sexo femenino muestra niveles más bajos de expresión hepática. Los investigadores han podido demostrar que son las hormonas femeninas las responsables de este fenómeno.

Consejos y hábitos saludables para reducir la grasa en el hígado

  • Perder peso
  • Llevar una dieta saludable, rica en frutas y verduras y granos integrales
  • Limitar el consumo de sal y azúcar, también de bebidas azucaradas
  • Realizar ejercicio con frecuencia
  • Eliminar el consumo de alcohol
  • Beber abundante agua diariamente
  • Controlar los niveles de colesterol y triglicéridos  

Alimentos buenos para el hígado

Frutas recomendables

  • Aguacate: El aguacate es rico en grasas saludables y ofrece una enorme variedad de beneficios para la salud del organismo. Cargado de nutrientes, ayuda a cuidar del hígado principalmente por contener glutation, un antioxidante muy poderoso que auxilia en el proceso de desintoxicación y limpieza del organismo.
  • Manzana: son ricas en pectina, una fibra soluble que ayuda a reducir el colesterol y eliminar toxinas del organismo.
  • Piña: La piña posee una potente enzima llamada bromelina ayudando a desobstruir el hígado del acúmulo de grasas y toxinas.
  • Arándano: Es conocido por su riqueza en vitaminas como la A, B, C y PP, poseyendo aún sales minerales, magnesio, potasio, calcio, fósforo, hierro, manganeso, azúcares, pectina, tanino, ácidos cítrico, málico y tartárico
  • Frutas rojas como la fresa, la cereza, o la frambuesa: Son grandes antioxidantes. Ayudan a combatir las substancias tóxicas acumuladas en el hígado.
  • Frutos secos como almendras, nueces o castañas: Son fuentes de vitamina y comer un puñado diariamente aleja la diabetes, impulsa la pérdida de peso y resguarda el corazón.

Verduras

  • Alcachofa: Su alto contenido en cinarina estimula la producción de bilis y la digestión de las grasas.
  • Remolacha: Contribuye a limpiar y purificar la sangre, ayuda a la producción de nutrientes en el organismo y al buen funcionamiento del hígado.
  • Cebolla: Es rica en alicina, que facilita las funciones del hígado, ayuda en la digestión y en la eliminación de toxinas.
  • Brócoli: Es rico en diversos nutrientes y aporta calcio, hierro, potasio, zinc y vitaminas A, B, C y K. Contiene sulfurofano, un potente antioxidante.

Otros alimentos recomendables para cuidar el hígado

  • Café: los efectos protectores del café se deben al modo en que influye en las enzimas hepáticas. De tal forma que ayuda a reducir la acumulación de grasa en el hígado. Al mismo tiempo, también aumenta los antioxidantes protectores en el hígado.
  • Jengibre: Ayuda en la secreción de la bilis, que es producida por la vesícula biliar con eso la digestión de grasas es más eficiente, evitando la sobrecarga del hígado.
  • Salmón: Es rico en omega 3, una grasa considerada buena por ayudar en la protección del hígado.
  • Aceite de oliva: Rico en omega 9, otro componente que trae beneficios al hígado.
  • Limón: El limón es un excelente alimento para limpiar el organismo. Es rico en antioxidantes, vitamina C, y ayuda el hígado a producir más enzimas, contribuyendo para la buena digestión de los alimentos y para la obtención de más energía.

¿Cómo proteger y desintoxicar tu hígado de manera natural?

Ya sabes que el mejor tratamiento para el hígado graso es la prevención y que puedes llevarla a cabo con unos hábitos de vida saludables y una dieta equilibrada. Además, existen productos ecológicos y bio enriquecidos con propiedades naturales beneficiosas para el hígado graso. Estos productos pueden ayudarle en la limpieza y desintoxicación de tu hígado y protegerlo del exceso de grasa.

Algunos de los productos que ayudan a un tratamiento natural del hígado graso son:

  • Avena: La avena es una aliada de la dieta para pérdida de peso pues tiene un proceso digestivo lento (es un carbohidrato compuesto) y es capaz de liberar energía a los pocos para el organismo. Puede ayudar a perder peso y la grasa de la barriga, lo que es una buena manera de alejar la enfermedad del hígado graso. Además, favorece la regulación del colesterol y azúcar en sangre.
  • Propóleo (própolis): El extracto de propóleo o própolis, obtenido de las abejas es fácilmente encontrado en farmacias, contiene sustancias ligadas a una mejora de la función del hígado. De esa forma, ayudan a acelerar la desintoxicación del organismo.
  • Cardo mariano: es una planta con grandes propiedades detoxificantes que pueden ayudar a desinflamar el hígado gracias a que contiene silimarina, que no permite que se liberasen las citocinas, que son las que agudizan la inflamación del hígado.
  • Cúrcuma: Es un protector del hígado y tónico biliar por lo que previene el hígado graso.
  • Chlorella: es un alga unicelular con gran cantidad de nutrientes y con un alto poder depurativo que ayuda a eliminar toxinas y metales pesados.  Es un ingrediente rico en proteínas, hierro, clorofila y vitaminas, entre las que se encuentra la vitamina B12.
  • Maitake: es un hongo que ayuda a revertir el hígado graso, mejorando el metabolismo de las grasas y mejorando los niveles de enzimas hepáticas. Además ayuda en el control del peso y evita el acúmulo de grasas en los demás órganos.

El hígado graso es una enfermedad reversible. Ya hemos visto que depende de varios factores relacionados con los hábitos de vida y que la ecología y los productos bio pueden ayudarte en el proceso. Encuentra los productos bio, con calidad y tratamiento farmacéutico en nuestra tienda online y si tienes alguna consulta no dudes en preguntarnos, estaremos encantados de asesorarte.

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