Gases: cómo eliminarlos de manera natural y evitar el dolor abdominal

¿Los gases te provocan dolor abdominal? Descubre cómo eliminarlos y evitar los dolores con buenos hábitos y remedios naturales.

Gases: cómo evitar el dolor abdominal

Los gases se generan de manera natural al tragar aire cuando se ingieren alimentos y bebidas, durante el proceso de digestión de los alimentos en nuestro organismo por la fermentación bacteriana o cuando el sistema digestivo no descompone completamente ciertos componentes de los alimentos por ciertas intolerancias. En el proceso digestivo, a medida que el alimento llega al intestino grueso, las bacterias fermentan restos de nutrientes que les sirven de alimento. En este proceso se liberan muchos gases, entre ellos, oxígeno, nitrógeno, metano, dióxido de carbono, hidrógeno y sulfuro de hidrógeno.

La Fundación para la Educación y la Investigación Médica (Mayo) también señala como causas de gases la mala absorción de los carbohidratos que puede alterar el equilibrio de las bacterias del sistema digestivo, el estreñimiento, ya que cuanto más tiempo permanecen los residuos de comida en el colon, más tiempo tienen para fermentar o algún trastorno digestivo como la intolerancia a la lactosa, la fructosa, la celiaquía o el síndrome de intestino irritable.

Habitualmente los gases también se expulsan de manera natural sin producir síntomas.

La expulsión de estas burbujas creadas en el organismo, se produce través de la boca (eructo) o a través del recto (flatulencia). Los eructos son la forma que tiene el cuerpo de expulsar el exceso de aire del tracto digestivo superior. En cambio, las flatulencias implican la acumulación de gases en los intestinos, gases intestinales, y su expulsión a través del ano.

En ocasiones, los gases pueden ser molestos o incluso llegar a causar dolores fuertes. En este post te enseñamos por qué se producen los gases, cómo evitar el dolor que provocan y cómo eliminarlos de manera natural.

Síntomas que debes observar

Los eructos o flatulencias, son síntomas de la eliminación natural de los gases. Otros síntomas habituales que puede provocar son el aumento visible del tamaño del abdomen (distensión), dolor, calambres o espasmos abdominales y sensación de saciedad o presión en el abdomen (inflamación).

Los gases son naturales, pero también pueden ser signos o síntomas de afecciones más graves. Debemos acudir al especialista del sistema digestivo en el caso de que aparezcan síntomas como:

  • Dolor abdominal prolongado
  • Dolor en el pecho
  • Heces con sangre
  • Cambios en la consistencia de las heces
  • Cambios en la frecuencia de las deposiciones
  • Pérdida de peso
  • Estreñimiento o diarrea
  • Náuseas o vómitos recurrentes o persistentes

Causas del dolor provocado por los gases

Cuando el proceso de generación y expulsión de gases provoca molestias, calambres, hinchazón abdominal o dolor puede deberse a:

  • Hábitos poco recomendables para el aparato digestivo.
  • La ingesta de alimentos calificados como flatulentos.
  • Consumo de medicamentos como los antibióticos que afectan a la flora intestinal rompiendo su equilibrio y aumentando la producción de gases.
  • Generación de gases a causa de otras patologías como pueden ser el estreñimiento, la dispepsia funcional, el síndrome del intestino irritable, la celiaquía y la intolerancia a la lactosa o a la fructosa, entre otras.

¿Qué hábitos debes evitar si tienes gases?

Algunas costumbres de nuestro día a día pueden aumentar la absorción o creación de gases en nuestro aparato digestivo y conviene evitarlos. Comer rápido sin masticar lo suficiente cada bocado es una de las acciones que más contribuyen a la absorción de aire.

Fumar aumenta el riesgo de pasar un mal rato causado por los gases ya que al inhalar el humo del cigarro, también tragas humo y aire.

Al beber de la botella, cuando nuestra boca envuelve la boquilla nos estamos tragando todo el gas de la botella y cuando absorbemos líquido a través de una pajita estamos haciendo el gesto de hinchar un globo, pero a la inversa. A medida que bebemos estamos tragando aire que va directo a nuestro vientre. Lo ideal, beber de un vaso.

¿Qué alimentos debes evitar si tienes gases?

El Instituto Estadounidense de Diabetes y Enfermedades Digestivas ha elaborado una tabla en la que señala los alimentos que causan gases. En ella incluye alimentos de origen vegetal como espárragos, alcachofas, brócoli, coles de Bruselas, repollo, coliflor, champiñones, cebolla, y frijoles, cereales integrales como el trigo, centeno… o el salvado de estos cereales y frutas como las manzanas, melocotones y peras.

Con respecto a los alimentos de origen animal indica como causante de gases a la leche y productos lácteos como el queso, el yogur y el helado.

En su tabla también destacan alimentos procesados con lactosa añadida como algunos panes, embutidos, galletas o los aderezos para ensaladas. Las bebidas carbonatadas, chicles y caramelos y productos libres de azúcar con sorbitol, manitol o xilitol también se consideran como flatulentos

¿Qué es el meteorismo?

El Instituto Estadounidense del Cáncer, define el meteorismo como la hinchazón del abdomen causada por la presencia de gas en los intestinos o la cavidad peritoneal. El meteorismo se manifiesta como una distensión del abdomen, ruidos intestinales, ventosidades y en ocasiones dolor provocado por la mayor sensibilidad del intestino al gas.

Consejos para disminuir los gases intestinales

Para el tratamiento médico de los síntomas de los gases  es común el uso de fármacos derivados de las siliconas como la simeticona o dimeticona. A veces y en función de los síntomas asociados y de las patologías que acompañan a estos gases, los espasmolíticos, procinéticos y fármacos ansiolíticos o antidepresivos a bajas dosis también pueden ayudar a resolver el problema.

Cuando los gases son síntoma de una enfermedad concreta (por ejemplo la intolerancia a la lactosa), el tratamiento deberá ser el de la enfermedad responsable (en este caso, restringir la lactosa en la dieta).

Si se descartan patologías subyacentes podemos tratar los gases con correctos hábitos alimenticios y complementos nutricionales de una manera más natural.

Buenos hábitos alimenticios:

  • Moderar la ingesta de alimentos ricos en fibra: cereales, vegetales y legumbres
  • Consumir pequeñas cantidades de comida que el cuerpo pueda digerir con mayor facilidad.
  • Masticar cada bocado al menos 30 veces para descomponer los alimentos y ayudar a la digestión evitando molestias e hinchazón.
  • Tómate tu tiempo para comer y hacer la digestión. No corras.
  • Haz una caminata después de comer. Da una vuelta a la manzana para ayudar a que tu cuerpo digiera los alimentos.
  • Reducir la ingesta de alcohol y evitar fumar.
  • Realiza actividades físicas como correr, nadar o ciclismo al mejorar la movilidad del intestino, se produce un aumento del tránsito intestinal, movilizándose su contenido (incluido el aire), provocando la expulsión de los mismos.

Remedios naturales para eliminar los gases

¿Qué te puedes tomar para aliviar los gases de manera natural? Si tienes un episodio puntual de molestia por gases en casa tienes algunos remedios naturales que te ayudarán a eliminarlos. ¡Toma nota!

La  infusión de manzanilla te ayudará a relajar el estómago y aliviar la digestión. El anís estrellado y el jengibre también tienen propiedades que te ayudarán a aliviar tus gases. Si notas tu estómago hinchado, aplicar una toalla humedecida en agua caliente sobre el estómago favorecerá su relajación y la expulsión de gases.

Complementos alimenticios para la eliminación de gases

Podemos ayudar a la eliminación de los gases con complementos como:

Son microorganismos vivos que mejoran y equilibran nuestra microbiota intestinal, mejoran el proceso digestivo y  alivian el dolor abdominal. Determinadas comidas son probióticos como por ejemplo el yogur, el kéfir, el chucrut, el kimchi, el tempeh, el miso y la kombucha. También se pueden consumir los probióticos en forma de suplemento alimenticio. Las bacterias que forman los probióticos tienen que pasar por el estómago, que contiene ácido clorhídrico, que es capaz de destruir la inmensa mayor parte de las bacterias (patógenas y beneficiosas). La investigación en probióticos avanza rápidamente. Los laboratorios farmacéuticos usan diversas técnicas para asegurar la viabilidad de los microorganismos y que lleguen en cantidad y calidad suficientes al intestino para repoblarlo bien. También usan cepas que ya son resistentes al ácido estomacal por ellas mismas. Aún así existen recomendaciones como la del National Institutes of Health estadounidense que indican que un buen probiótico debe, al menos, asegurar que llegan 1.000 millones de bacterias vivas al intestino.

Los probióticos en píldoras sin protección entérica tienen una naturaleza muy activa, y se alimentan y multiplican en el estómago, rodeadas de la protección que brinda la comida y de un ph más alto. Deben tomarse durante la comida o justo al final de la misma.

Los probióticos con protección entérica de la cápsula deben tomarse con el estómago vacío, para que lo atraviesen en un corto espacio de tiempo y lleguen al intestino lo antes posible. Una hora después de haberlos tomado, tomarse un plátano o una manzana, para empezar a alimentar a las bacterias.

Algunos probióticos llevan también prebióticos que ya alimentarían a las bacterias. Estos se llaman simbióticos y no son recomendables para todos ya que, algunas intolerancias o sensibilidades, pueden hacer que estos simbióticos produzcan dolores abdominales los primeros días del tratamiento.

Siempre hay que leer muy bien las instrucciones del probiótico que tomemos y seguirlas bien para asegurarnos su eficacia.

La eficacia de los probióticos puede variar en función del estado inicial de la flora intestinal de cada persona. Es importante conocer este estado inicial, cuál es el objetivo a conseguir y las recomendaciones del fabricante. El tiempo de consumo de los probióticos. Muchos de ellos se toman a diario durante un tiempo que puede ir de 2 semanas a 3 meses y, posteriormente, se establece una posología de mantenimiento.

Durante el consumo de antibióticos hay pérdida de riqueza y diversidad en la microbiota intestinal y sobrecrecimiento de especies resistentes que distorsionan el ecosistema. El uso de probióticos asociado al tratamiento con antibióticos no solo previene la diarrea, sino que, sobre todo, puede mitigar la disbiosis y favorecer la pronta recuperación del ecosistema. En este caso se toma el probiótico los días que se tome el antibiótico y algunos más tras terminar el tratamiento. Es importante reseñar que el probiótico nunca debe tomarse junto al antibiótico y que esté mataría las bacterias del probiótico. Es necesario separar la toma de ambos, al menos, 2 horas.

  • El carbón activado

El carbón activado alivia los síntomas de los gases absorbiendo partículas de gas y sustancias debidas a las fermentaciones que causan distensión abdominal y flatulencia. Se produce calentando el carbón común con gas lo que causa espacios o «poros» en el interior del carbón. Estos poros ayudan a que el carbón activado pueda «atrapar» sustancias químicas.

Puede consumirse en cápsulas o en polvo. Las cápsulas se administran al menos media hora después de finalizar las comidas o a la manifestación de los síntomas. Deben tragarse con ayuda de un poco de agua. No se recomienda utilizar otras bebidas ya que reducen su acción.

También existen,en el mercado, productos específicos para tratar los síntomas de los gases que usan el carbón activado junto a otros extractos vegetales para potenciar su efecto.

Tomar carbón activado junto con medicamentos que se toman por vía oral puede reducir la cantidad de medicamento que su cuerpo absorbe y disminuir la eficacia del medicamento. Para evitar esto, toma el carbón activado al menos una hora después de tomar los medicamentos por vía oral.

El carbón activado puede modificar la motilidad intestinal (movimientos del intestino) disminuir la absorción de algunos nutrientes, coloración negra de las heces y estreñimiento o diarrea. En el caso de que alguno de estos síntomas se agrave, consulte a su médico.

  • El hinojo en cápsulas

El hinojo es una planta silvestre con numerosas propiedades medicinales. Entre ellas, su utilidad en caso de indigestiones o digestiones pesadas, estados de empacho o hartazgo, y contribución para aliviar los espasmos gastrointestinales. Se puede tomar en infusiones o en cápsulas.

La dosis habitual dependerá de la concentración del producto por lo que recomendamos que sigáis siempre las instrucciones del fabricante.

Las cápsulas de hinojo pueden usarse de manera puntual cuando aparezcan los síntomas o durante unos días seguidos. En este último caso la duración del tratamiento no debería superar las 2 semanas. Si no notas mejoría en un plazo de 7 días debes consultar a tu farmacéutico o médico.

  • Extractos vegetales patentados 

La investigación de los laboratorios farmacéuticos hacen que aparezcan extractos vegetales patentados para el tratamiento de los gases. Estos extractos suelen estar respaldados por estudios que muestran su eficacia.

En ocasiones los gases pueden ser solamente incómodos y molestos o ser causa de atracones o del exceso de bebidas carbonatadas pero, como hemos visto, también pueden ser síntoma de alguna patología más grave por lo que conviene estar atentos a nuestras digestiones y detectar posibles anomalías del aparato digestivo.

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