Enfermedad de Crohn: dieta y suplementos recomendados

¿Te han diagnosticado Crohn? Descubre la dieta recomendada, los alimentos que pueden irritar el intestino y cómo mejorar los síntomas.

Dieta recomendada para la enfermedad de Crohn

Se calcula que cada año se diagnostican en España 116,5 casos de Crohn por cada 100.000 habitantes. Suele aparecer en personas jóvenes, de entre 15 y 30 años, aunque puede darse a cualquier edad. De hecho, el 25% de las personas que lo sufren son menores de edad. En cuanto al género afecta por igual a hombres y a mujeres.

La alimentación es fundamental en las enfermedades inflamatorias intestinales. Veamos qué alimentos son más recomendables para las personas con Crohn, qué alimentos deben consumir moderadamente o suprimir de su dieta, cuales son las recomendaciones generales y qué suplementos pueden ser beneficiosos para su organismo.

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn (EC) es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica de causa no determinada totalmente, que puede afectar a cualquier tramo del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano. Es más frecuente que afecte a la parte final del intestino delgado y a la parte final del colon.

La enfermedad de Crohn puede llegar a dañar todas las capas de la pared intestinal (enfermedad transmural), lo que puede provocar un estrechamiento del intestino, conocido como estenosis, e incluso su completa oclusión.

La EC puede afectar al sistema digestivo y a otras localizaciones como las articulaciones, la piel, la boca, los ojos, etc. Estas son las manifestaciones extraintestinales (MEI) de la enfermedad.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la enfermedad de Crohn no están definidas al 100%, aún se siguen estudiando. Se cree que puede deberse a una reacción autoinmune, es decir, un ataque del sistema inmunitario a las células sanas del cuerpo y a una predisposición genética, es decir, puede ser hereditaria.

Hay factores que pueden tener un papel fundamental en el desarrollo de la enfermedad de Crohn como fumar, llevar una dieta rica en grasas y el abuso de ciertos medicamentos como antibióticos, píldoras anticonceptivas y medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).

Síntomas de la enfermedad de Crohn

En general, hay presencia de cólicos, dolor abdominal, episodios de diarrea y/o de estreñimiento, fiebre, pérdida de peso e hinchazón, dolor anal o secreciones, lesiones en la piel, fístulas, e incluso, dolor en las articulaciones provocando en los casos más extremos artritis.

Sus síntomas son muy parecidos a los de la colitis ulcerosa, aunque pueden ser muy diferentes entre un paciente y otro.

Dieta recomendada para enfermedad de Crohn

Prestar atención a lo que comes puede ayudarte mucho a reducir los síntomas y a prevenir posibles brotes de la enfermedad. La alimentación dependerá de cada enfermo, de su estado, de posibles intolerancias y de la asimilación y digestión de los alimentos.

Por ejemplo, es muy común que aparezca estenosis, es decir, obstrucción de alguna zona del intestino. En este caso, los alimentos ricos en fibra insoluble no son recomendables ya que pueden atascar el intestino, pero si es importante el consumo de fibra soluble para mantener bien la microbiota y mejorar así la digestión y la absorción de nutrientes.

El intestino delgado es el encargado de asimilar los nutrientes que ingerimos, al verse afectado por la inflamación que provoca la enfermedad de Crohn, empeora asimilación de los nutrientes. La capacidad del intestino de absorber correctamente los nutrientes depende de la extensión y localización de las zonas lesionadas por la enfermedad.

Las personas afectadas por Crohn son propensas a la desnutrición por varios motivos:

  • Por la pérdida de apetito causada por las náuseas, la sensación alterada del gusto o el dolor abdominal
  • La enfermedad crónica aumenta las necesidades nutritivas del cuerpo, especialmente en los brotes
  • Por la mala digestión y absorción de grasas y carbohidratos y vitaminas y minerales.

El objetivo de seguir una dieta específica es prevenir y tratar una posible desnutrición y evitar alimentos que puedan empeorar los síntomas de la enfermedad tanto en fase de remisión como en brote.   

Deficiencias nutritivas causadas por la enfermedad de Crohn

En la mayoría de los casos de pacientes de Crohn las deficiencias nutritivas se concentran en minerales, vitaminas. 

Los pacientes con Crohn suelen presentar problemas para aprovechar minerales como el calcio, el hierro, el zinc, el magnesio, el selenio, el sodio y el potasio. 

La mala absorción del calcio se da principalmente en personas tratadas con corticoides.

Las hemorragias intestinales, el déficit en ácido fólico (vitamina B9) y B12 o la mala absorción pueden provocar carencias de hierro en el organismo.

La falta de zinc conlleva una reducción de la inmunidad del organismo, la carencia de magnesio puede acarrear problemas musculares y el déficit de selenio, envejecimiento prematuro y tendencia a la oxidación.

El déficit vitamínico se concentra en los grupos A, E, B1, B2, B6, B9 (ácido fólico) y B12.

¿Qué puedes comer si la enfermedad está en remisión?

Se denomina fase de remisión cuando la enfermedad no muestra actividad. El objetivo de la dieta durante esta fase es conseguir un buen estado nutricional aumentando las cantidades y los nutrientes que durante los brotes puedan estar restringidos.

Alimentos recomendados en fase de remisión

Para conseguir los objetivos nutricionales, elevar las defensas y procurar la recuperación del intestino se debe recurrir a alimentos:

  • Ricos en fibra soluble como la manzana, los copos de avena, el zumo de naranja natural o las legumbres pasadas por el pasapuré.
  • Ricos en ácidos grasos poliinsaturados como las semillas de girasol o de linaza, esta última mejor molida y en pequeñas cantidades.
  • Ricos en ácido fólico como la rúcula, las espinacas, la endibia, la lechuga, los berros, las acelgas o la col.
  • Ricos en hierro como la espirulina y el sésamo.
  • Ricos en vitamina E como el aguacate y el aceite de oliva.
  • Ricos en vitamina C como las fresas, la patata y el pimiento.
  • Ricos en betacarotenos como la zanahoria, la calabaza y el calabacín.
  • Ricos en flavonoides como la cebolla, la manzana y la uva.
  • Antiinflamatorios como el pescado azul o las nueces.
  • Ricos en proteínas de fácil digestión como el pescado blanco y las carnes de conejo, pavo o pollo.

Alimentos a evitar o consumir moderadamente en fase de remisión

Cada paciente debe observar cómo tolera los alimentos y llevar un control exhaustivo de su dieta. Cuado la actividad del Crohn está en remisión se recomienda evitar o consumir moderadamente los siguientes alimentos ya que pueden provocar la irritación del intestino:

  • Alimentos ricos en grasas como los embutidos, las carnes grasas o la mantequilla.
  • Alimentos cocinados a altas temperaturas, fritos, tostados, al horno o a la plancha.
  • Alimentos irritantes como el alcohol, el café, los ácidos o los picantes.
  • Alimentos con edulcorantes como el sorbitol.
  • Copos de avena integral BIO 1 kg

    Copos de avena integral BIO 1 kg

    El Granero integral

    3,00
  • Lactibiane Reference 2,5 G 30 cápsulas / 30 sobres

    Lactibiane Reference 2,5 G 30 cápsulas / 30 sobres

    Pileje

    29,85

¿Qué comer si está en brote?

Los brotes de Crohn se pueden clasificar según su gravedad en agudos, moderados o leves. Es posible que en los brotes más graves el paciente necesite una dosis extra de nutrientes por vía sanguínea o sonda.

Alimentos recomendados en un brote de Crohn: 

  • Alimentos ricos en proteínas como las gambas, la soja, el salmón, el atún, o las semillas de calabaza.
  • Alimentos ricos en grasas saludables como el atún, el salmón, las nueces y las almendras, el aguacate, el aceite de oliva y de soja. También, las semillas de lino aunque por su alto contenido en fibra insoluble conviene tomarlas molidas y en pequeñas cantidades.
  • Alimentos antiinflamatorios como los pescados grasos (caballa, atún, anchoas..), las espinacas, el brócoli y los pimientos.
  • Alimentos ricos en betacarotenos como la zanahoria, la calabaza, el calabacín, el brócoli, las acelgas, y el boniato.
  • Alimentos ricos en zinc como el marisco (especialmente ostras y  almejas), el pescado, la carne de pavo y pollo.
  • Alimentos ricos en flavonoides como la manzana, el puerro, el brócoli y la cebolla.
  • Probióticos como el yogur y otros alimentos fermentados.
  • Lácteos sin lactosa.

Alimentos a evitar o consumir moderadamente en fase de remisión

  • Alimentos ricos en fibra insoluble

Recomendaciones generales para los brotes de Crohn

Además de estos alimentos debes seguir unas pautas que te ayudarán a mejorar tu digestión y a controlar los síntomas del brote:

  • Identifica los alimentos que te provocan síntomas y los que te causan menor sintomatología.
  • Haz entre 6 y 7 comidas diarias con poca cantidad.
  • Come despacio y procurando masticar mucho la comida.
  • Descansa unos 30 minutos después de cada comida.
  • Bebe bastante agua para mantenerte hidratado pero evita beber mientras comes, bebe mejor entre las comidas.
  • Cocina los alimentos al vapor o hervidos. 
  • Reduce el consumo de grasas ya que son difíciles de digerir.
  • Extrema las medidas higiénicas al cocinar, recuerda que las defensas en brote suelen estar bajas.

Suplementos y productos naturales recomendados para pacientes de Crohn

Como ya hemos comentado, el Crohn puede provocar déficit nutricional de vitaminas o minerales importantes para el funcionamiento del organismo, además de paliar este déficit con alimentación y suplementos vitamínicos específicos podemos recurrir a productos naturales.

Una de las deficiencias más comunes es la de zinc, de hecho, afecta a entre un 40% y 50% de enfermos de Crohn. Está causada por la diarrea y puede acarrear la pérdida de apetito. Los suplementos de zinc ayudan a equilibrar la cantidad de este mineral en nuestro cuerpo.

Mención especial merecen los probióticos, microorganismos vivos que benefician la salud al alterar el crecimiento y la actividad de las bacterias en los intestinos, reduciendo la inflamación. Puedes encontrarlos de manera natural en alimentos como el yogur, el chucrut, el kéfir, el kimchi y el té de kombucha.

La glutamina es un aminoácido que ejerce un efecto protector sobre la mucosa intestinal impidiendo el desarrollo de fibrosis. Puedes encontrarlo fácilmente como suplemento ya que también es recomendable como suplemento deportivo.

El aloe vera por ejemplo contiene antioxidantes que bajan la inflamación y calman el malestar, aliviando el tracto digestivo y estimulando el sistema inmunológico. Otro gran antioxidante es la cúrcuma que además tiene un gran potencial antiinflamatorio y modula el microbioma intestinal.

La melena de león ayuda a prevenir los daños causados por la enfermedad  en los intestinos y además, baja la inflamación.

La menta evita los vómitos y los cólicos abdominales y reduce la irritación intestinal.

Actividades que mejoran los síntomas del crohn

Quizás te sea complicado en ocasiones, pero es importante practicar ejercicio moderado con regularidad. Reducirá la fatiga y fortalecerá tus huesos y músculos, un aspecto muy importante para prevenir la osteoporosis, muy ligada a las enfermedades inflamatorias intestinales.

El yoga y sus ejercicios de relajación y respiración mejoran la digestión, la salud mental y la calidad de vida de los pacientes.

Ahora ya tienes todo lo necesario para mejorar los síntomas de Crohn y afrontar sus brotes de la mejor manera posible. Es tu turno. Recuerda prestar atención a la alimentación y a los síntomas que presentas. Ante cualquier dificultad o dolencia mayor, acude a tu médico. Esperamos que estos consejos te sean de ayuda.

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