Leche 1 lactantes BIO 900 g (0-6 meses)

La mejor leche para un lactante es la leche materna. De 0-6 meses debe ser el único alimento del bebé. Después se van introduciendo alimentos poco a poco. La OMS recomienda la lactancia materna hasta que el niño tiene 2 años de edad.

¿Por qué la leche materna?

Por muchas cosas, os las enumero:

  • La leche materna es más fácil de digerir
  • contiene la cantidad de proteína, grasa, vitaminas y minerales que necesita el bebé para su desarrollo físico e intelectual
  • favorece el correcto metabolismo y funcionamiento del sistema inmune previniendo alergias y enfermedades crónicas que pudieran desarrollarse ya en la edad adulta.

Solo cuando no es posible la lactancia o se necesita suplementación se recurre a las leches de fórmula o adaptadas.

Las leches de fórmula o leches adaptadas

Para la elaboración de estás leches adaptadas se usa la gran mayoría de las veces, como ingrediente básico, leche de vaca aunque ya están apareciendo leches que usan como ingrediente básico la leche de cabra.

La ESPGHAN (Comité de Nutrición de la European Society of Pediatric Gastroenterology, Hepatology  and Nutrition) y el Comité Científico de Alimentación de la Comisión Europea se encargan de elaborar las recomendaciones de la composición de estas leches adaptadas. Estas recomendaciones indican un intervalo en el que tiene que estar el aporte de cada nutriente de la leche y varían según el tipo de leche que sea. Estas recomendaciones son cumplidas por los laboratorios fabricantes de las leches adaptadas pero cada uno, realiza sus propias investigaciones y añaden ingredientes a las recomendaciones básicas de la ESPGHAN para conseguir que su leche se parezca más a la leche materna.

De este modo podemos encontrar leches adaptadas en el mercado elaboradas por laboratorios que investigan menos y producen leches que, aunque cumplen las recomendaciones de la ESPGHAN, son menos elaboradas y normalmente más económicas y otras leches elaboradas por laboratorios que investigan más e incorporan otros ingredientes consiguiendo que sean leches más parecidas a la leche materna y, por tanto, mejor toleradas por los niños.

Las investigaciones suelen ser continuas en el tiempo de modo que van sacando leches cada vez más mejoradas.

Comparando la leche de vaca y la leche materna

Comparando los diferentes nutrientes que aportan las leches de vaca y la materna vemos las diferencias que se tienen que salvar para elaborar una leche adaptada:

  • Agua: las cantidades de agua de la leche de vaca y la materna son similares.
  • Aporte energético: la leche materna (74,7Kcal/100ml) es un poco más calórica que la de vaca (70,1Kcal/100ml).
  • Hidratos de carbono: el principal hidrato de carbono de la leche es la lactosa. La leche materna (7,8g/100ml) contiene mucha más lactosa que la leche de vaca (4,7g/100ml). La principal función de la lactosa es aportar energía al bebé.
  • Grasa: el aporte graso de la leche materna (4,64g/100ml) es mayor al del aporte de la leche de vaca (3,8g/100ml). Además la leche materna aporta omega-3 y omega-6 importantes para en desarrollo neuronal y hormonal del bebé y que la leche de vaca no aporta.
  • Minerales: el aporte de sodio (18mg/100ml), potasio (45mg/100ml), calcio (28mg7100ml), hierro (0,04mg/100ml), fósforo (14mg/100ml), zinc (0,12mg/100ml) y cobre (0,025mg/100ml) es menor en la leche materna que en la leche de vaca.
  • Vitaminas: el aporte de vitamina C (4mg/100ml), vitamina D (2,2UI/100ml), vitamina E (0,23UI/100ml) y niacina o vitamina B3 (0,15mg/100ml) son diferentes a los de la leche de vaca teniendo que suplementarse en las leches adaptadas.
  • Proteína: la leche de vaca (3,24g/100ml) contiene mucha más proteína que la leche materna (1,06g/100ml). Hay 2 proteínas mayoritarias en las leches: la caseína y la lactoalbúmina: Cuando cuajamos cualquier leche, la caseína es la proteína que está en la parte de la leche que se cuaja o coagula mientras que la lactoalbúmina es la proteína que queda en el suero de la leche. En la leche materna la proteína mayoritaria es la lactoalbúmina mientras que en la leche de vaca es la caseína. Además el perfil de aminoácidos esenciales de ambas leches es diferente de manera que la leche de vaca contiene más lisina que la leche materna y la leche materna contiene más triptófano que la leche de vaca. Todo esto responde a las diferentes necesidades que presentan un ternero y un ser humano al nacer. El ternero crece mucho más físicamente en 6 meses por lo que necesita más cantidad de proteína y lisina que favorecen el crecimiento muscular. El ser humano crece mucho menos físicamente en sus primeros 6 meses de vida por lo que necesita menos aporte proteico y menos cantidad de lisina pero es una etapa muy importante para el desarrollo neuronal donde interviene el triptófano. Además la proteína de la leche materna está parcialmente hidrolizada de manera que es más fácil digerirla que la proteína de la leche de vaca

Además la leche materna contiene inmunoglobulinas maternas que protegen al bebé hasta que éste crea sus propias defensas, hormonas, macrófagos, mastocitos… que no están en la leche de fórmula y que no pueden añadirse de ningún modo al tratarse de células vivas o sustancias que produce la madre.

Clasificación de las leches adaptadas

Según la ESPGHAN las leches adaptadas se clasifican en:

  • Fórmula de inicio: son las leches adaptadas del tipo 1 recomendadas para lactantes desde 0 meses hasta los 4-6 meses. La ESPGHAN recomienda que los hidratos de carbono (lactosa) cubran el 40-50% de las calorías que aporte la leche de fórmula. El aporte proteico debe suponer 2,2g/kg peso del bebé y la proporción entre los 2 tipos de proteínas debe ser 60% lactoalbúmina y 40% caseína. A pesar de adaptar el aporte proteico de esta forma, las leches adaptadas siguen teniendo más cantidad de lisina y menos cantidad de triptófano de la que necesita el bebé. El aporte graso respecto al aporte calórico total de la fórmula será del 40-55% y deben equilibrarse el aporte de grasa saturada, monoinsaturada y poliinsaturada. Las leches de inicio tienen un precio más elevado que las leches de continuación porque el proceso tecnológico necesario para adaptarlas es más complejo.
  • Fórmula de continuación: son las leches adaptadas del tipo 2 para niños de 6-12 meses. La ESPGHAN recomienda el mismo aporte de lactosa que en las leches de inicio. El aporte proteico debe suponer 1,6g/kg peso del bebé y la proporción entre los 2 tipos de proteínas debe ser 20% lactoalbúmina y 80% caseína. El aporte graso respecto al aporte calórico total de la fórmula será del 35-55% y deben equilibrarse el aporte de grasa saturada, monoinsaturada y poliinsaturada. Estas leches suelen suplementarse en hierro para evitar anemias y favorecer el desarrollo cerebral estas edades.
  • Fórmula crecimiento: son las leches adaptadas del tipo 3 para niños de 1-3 años. La ESPGHAN recomienda no introducir la leche de vaca hasta, al menos los 3 años por lo que se elaboran este tipo de fórmulas más adecuadas para estas edades. Hay algunos laboratorios que hacen leche tipo 4 para usar a partir de 3 años.
  • Leches especiales: las leches especiales se clasificarían también en leches de inicio o de continuación y son leches preparadas para solventar problemas que pueda tener el bebé en su alimentación. Algunas de ellas son:
    • Antirregurgitación: a estas leches se le añaden espesantes y estarían indicadas en niños que no cogen suficiente peso porque no retienen la leche por inmadurez del cardias.
    • Antiestreñimiento: a estas leches se les modifica el patrón graso para evitar el estreñimiento.
    • Leches sin lactosa: indicadas para niños intolerantes a la lactosa o en determinados momento en que se producen procesos diarreicos para favorecer su recuperación.
    • Leches hidrolizadas: en estas leches la proteína se somete a una hidrólisis para que el bebé la asimile mejor. Están indicadas en niños con intolerancias a la proteína de la leche de vaca. También hay leches parcialmente hidrolizadas que favorecen la digestión disminuyendo los cólicos del lactante.
    • Leches para prematuros: son leches más nutritivas para cubrir las necesidades de ese bebé prematuro
    • Leches de soja: son fórmulas que parten de la leches de soja en vez de la leche de vaca. Se indicaban para la alimentación de bebés que presentaban alergia a las proteínas de leche de vaca pero, al contener fitoestrógenos procedentes de la soja, se han observado alteraciones en el desarrollo de las glándulas sexuales, tiroides, sistema nervioso, comportamiento… de manera que la OMS recomienda su no uso en niños alérgicos en los que se debe usar leches hidrolizadas.

Además a las leches se les pueden añadir otros ingredientes con diferentes finalidades:

  • Omega-3: se añaden a las leches (normalmente de continuación y crecimiento) para favorecer el desarrollo cognitivo
  • Nucleótidos: se añaden con el fin de mejorar la respuesta inmune del bebé frente a las vacunas y frente a las infecciones que van sufriendo en esta etapa de la vida.
  • Bífidus: la leche materna contiene oligosacáridos que tiene efecto prebiótico favoreciendo el crecimiento de una correcta flora intestinal que favorece una correcta digestión y ejercen una primera barrera de protección frente a infecciones. Algunos laboratorios añaden oligosacáridos a las leches de fórmula para mimetizar este efecto.

Eligiendo una leche adaptada BIO

Elegir una leche adaptada cuyo ingrediente base es la leche de vaca o cabra procedente de una explotación ganadera ecológica tiene ventajas: en una explotación ganadera ecológica no se permite el uso de ciertos medicamentos o piensos que contengan hormonas, insecticidas, antibióticos ni ninguna otra sustancia que pueda dejar residuos contaminantes en la carne del animal o la leche que produce.

Igualmente, cuando una mujer está en periodo de lactancia, tiene que vigilar su alimentación ya que la leche que produce tendrá una composición similar a la alimentación que ella tenga. Del mismo modo, la medicación que tome la madre deja residuos en mayor o menor medida en la leche materna. Lo mismo ocurre con las vacas de explotaciones ganaderas no ecológicas, todos los contaminantes que tomen en los piensos y en la medicación que se les dé, dejan restos en la leche de vaca con la que luego se preparan estas leches adaptadas. La leche obtenida en granjas de producción ecológica sigue los mismos tratamientos térmicos  y medidas higiénicas para preservar su salubridad que las leches que proceden de granjas no ecológicas.


Productos de Leches adaptadas