El abedul es un árbol de la familia de las betuláceas, también llamados betula, y al orden de las fagales. Pueden llegar a medir hasta 30 metros de altura y sus hojas, ramas y raíces se utilizan en fitoterapia para elaborar productos ecológicos de cosmética o alimentación. El abedul crece en bosques de Europa, Asia y América, en zonas con humedad y soleadas y su cosecha se suele dar en los meses de abril y mayo. Sus hojas, una vez recogidas, se dejan secar a la sombra y con ellas se elaboran todo tipo productos naturales beneficiosos para el organismo por sus propiedades medicinales y aliviar los síntomas de ciertas dolencias.

Propiedades y partes del abedul

  • Madera: es utilizada para la elaboración de pastas de papel de abedul y tinta de imprentas. Como es una madera de fácil manipulado, se utiliza para la fabricación de mangos de herramientas o para artículos de cestería (gracias a su gran flexibilidad)
  • Corteza: es de color casi plateada y posee propiedades antipirética, es decir, es capaz de bajar la fiebre. Se utiliza en infusiones ya que, además, es un poderoso antiinflamatorio natural en el tratamiento de zonas afectadas.
  • Savia: tiene un poderoso efecto antiséptico, por eso se usa como enjuague bucal para tratamientos contra las úlceras bucales, gingivitis o cualquier dolencia que pueda crear llagas en la zona de la boca. También de la savia de abedul se extrae el azúcar de abedul, rica en xilitol.
  • Hojas y yemas: son muy ricas en flavonoides con grandes propiedades diuréticas y detoxificantes con múltiples aplicaciones. También posee propiedades antisépticas por los taninos que contienen. Se usa, normalmente, como infusión.

Beneficios y usos medicinales del abedul

Las propiedades medicinales de esta planta son conocidas y estudiadas desde muchos años por su contenido en aceites esenciales, flavonoides como la quercetina, carotenos, taninos o vitamina C. Los reconocidos principios activos del abedul en las terapias medicinales para aliviar síntomas o dolencias lo hacen ser uno de los árboles que más se ha utilizado en la medicina tradicional y terapias naturales desde hace siglos.

Por este motivo, el abedul tiene múltiples beneficios demostrados en el tratamiento de muchas dolencias comunes. Pero, ¿para qué es bueno el abedul?

  • Adelgazante: es un eficaz ayudante en procesos de pérdida de peso por sus propiedades diuréticas y detoxificantes. Para este fín se recomiendan infusiones de hojas y yemas.
  • Baja la fiebre: muy recomendado para reducir o bajar procesos febriles o tratar infecciones. Para conseguir este efecto es mejor tomar infusiones o decocciones de corteza. Esta acción resulta muy útil en caso de catarros y resfriados.
  • Antimicrobiano: sus propiedades antiséptica de hojas y savia consiguen este efecto tanto en uso externo (desinfección y tratamiento de llagas o heridas) como en uso interno ayudando en procesos infecciosos como las infecciones urinarias .
  • Diurético: ayuda a la eliminación de líquidos en el organismo sin producir desmineralización. Viene muy bien tomar infusiones de hojas y yemas en caso de edemas provocados por insuficiencia renal o cardíaca porque, además, estimula el buen funcionamiento renal.
  • Antiinflamatorio: tiene un efecto antiinflamatorio en cualquier proceso interno o externo como los casos de colitis, gastritis, artritis, dermatitis,reuma…
  • Reduce el colesterol: comprobadas están sus efectos reductores sobre el colesterol, por ello se le atribuyen también propiedades adelgazantes.
  • Cálculos renales: las infusiones de hojas y yemas ayudan a que no se forme arenillas renales e, incluso, favorecen la disolución de cálculos siendo útiles en casos de cólicos nefríticos.
  • Síndrome premenstrual: las infusiones de hojas se usan en estos casos al favorecer la eliminación de líquidos que puede estar aumentada en esta parte del ciclo de la mujer generando inflamación dolorosa de vientre, piernas y mamas.
  • Depurativo o detox: las hojas y yemas favorecen la eliminación de sustancias tóxicas de la sangre siendo especialmente recomendable en casos de gota al favorecer la eliminación del , ácido úrico.
  • Afecciones de la piel: Acné, celulitis, eczemas… son afecciones que pueden mejorar con el consumo interno de infusiones de hojas y yemas de abedul.

Cómo preparar y tomar el abedul

  • Infusiones de hojas y yemas: calienta 1 litro de agua e infusiona entre 20-50 g de hojas y yemas. El sabor es un poco amargo pero se puede endulzar un poco con el endulzante que más te guste. Si añades 1 cucharadita de bicarbonato a la mezcla potenciarás la absorción de los principios activos. Puedes tomar hasta 1 litro de infusión al día.
  • Decocción o infusión de corteza: calienta 1 litro de agua y añade entre 50-80g de corteza de abedul. Hiérvelo hasta que el agua se reduzca a la mitad y endúlzalo al gusto. Puedes tomar entre 2-3 tazas al día.
  • Savia: la savia de abedul se toma diluída con agua al 50%. Evitar que fermente.
  • Compresas para uso externo: Impregnar la compresa con la infusión de hojas y yemas y aplicar sobre la piel o mucosas.

Aplicación del abedul en productos ecológicos

  • Aceite de abedul: muy poderoso para combatir la celulitis de forma natural porque los masajes con este producto bio ayudan a romper los depósitos de grasa acumulados en el cuerpo, lo cuales dan lugar a la piel de naranja.
  • Azúcar de abedul: sustituto ideal del azúcar común ya que aporta un sabor y dulzor similar pero con con aproximadamente un 40% menos de calorías y con bajo índice glucémico que hace que sea una buena opción en pacientes diabéticos.
  • Infusiones: tienen efecto diurético y detoxificante pero, a la vez, son remineralizantes y pueden convertirse en tu mejor aliado para evitar la retención de líquidos al ayudar a eliminarlos.

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